¿Qué es el diafragma?
El diafragma —en concreto, el diafragma de apertura— está dentro del condensador. Es un anillo con varias láminas. Al girar una palanca, las láminas se abren o se cierran. Así cambia el tamaño del orificio por donde pasa la luz.
Hay un segundo diafragma menos conocido: el diafragma de campo. Está en la base del microscopio. Limita el área iluminada de la muestra. Solo se ajusta al usar la iluminación de Köhler.
¿Para qué sirve el diafragma?
Cuando cierras el diafragma de apertura, ocurren tres cosas al mismo tiempo:
- Sube el contraste — la imagen se ve más nítida.
- Aumenta la profundidad de campo — más capas de la muestra quedan enfocadas.
- Baja la resolución — pierdes detalle fino.
Hay que buscar el punto medio. Si lo cierras demasiado, la imagen se daña. Si lo abres del todo, la imagen se ve "lavada" y sin contraste.
Cómo ajustarlo correctamente
La regla práctica más usada es esta:
Cierra el diafragma hasta el 70–80% de la apertura numérica del objetivo en uso.
Para verificarlo, quita el ocular y mira por el tubo. Verás un disco brillante: es la pupila de salida del objetivo. Cierra el diafragma hasta que cubra el 20–30% del borde de ese disco.
