El microscopio de Galileo
Galileo perfeccionó su técnica de fabricación de lentes durante el desarrollo del telescopio. En 1609 ya producía instrumentos para observar lo cercano y muy pequeño. Su occhiolino tenía dos lentes y producía aumentos de hasta 30×.
Aplicaciones
En 1614, en la Academia de los Linceos en Roma, mostró cómo usar el microscopio para observar insectos. Las primeras ilustraciones detalladas de un insecto observado al microscopio —una abeja— se hicieron con un instrumento de Galileo y se publicaron en 1625.
Aportación al campo
Aunque Galileo no hizo descubrimientos microbiológicos comparables a Hooke o Leeuwenhoek, su trabajo demostró que el microscopio era un instrumento científico legítimo. La Academia de los Linceos, donde fue acogido, sería luego el grupo donde Faber acuñaría el término microscopium en 1625.