Vida temprana
Nacido en 1632 en Delft, Países Bajos, Leeuwenhoek no tuvo formación universitaria. Trabajó como tendero, agrimensor y luego como funcionario municipal. Su acceso al microscopio vino del oficio: la inspección de tejidos textiles requería lupas, y él aprendió a fabricar las suyas tallando minúsculas esferas de vidrio.
Sus microscopios
Construyó más de 500 microscopios a lo largo de su vida —solo se conservan unos 11—. A diferencia de los compuestos contemporáneos, eran microscopios simples: una sola lente diminuta (1–2 mm) montada en una placa metálica. La muestra se sujetaba en una aguja delante de la lente.
Sus mejores instrumentos alcanzaban 270×, una resolución superior a la de cualquier microscopio compuesto de la época. El secreto: lentes esféricas casi perfectas, pulidas a mano con técnicas que él nunca reveló.
Descubrimientos clave
- 1674 — Observa protozoos en una gota de agua del lago Berkelse. Los llama animálculos.
- 1676 — Descubre bacterias en placa dental. Es el primer ser humano en verlas.
- 1677 — Observa espermatozoides en muestras humanas y animales.
- 1683 — Describe los glóbulos rojos en sangre.
- Posteriormente identifica vorticelas, levaduras, espirilos y muchos otros microorganismos.
Reconocimiento
Sus descubrimientos llegaron a la Royal Society de Londres a través de cartas (escritas en neerlandés, traducidas al inglés). Inicialmente los miembros dudaron, pero tras enviar un microscopio para verificar, lo eligieron miembro en 1680. Fue visitado por reyes y aristócratas hasta su muerte.
Legado
Leeuwenhoek inauguró la microbiología. Sin sus observaciones, los descubrimientos de Pasteur y Koch dos siglos después habrían sido imposibles. Su decisión de no formar discípulos ni transmitir su técnica de fabricación de lentes retrasó probablemente el avance de la microscopía simple.