Vida y carrera
Faber estudió medicina en Roma y se convirtió en profesor de botánica en La Sapienza, además de director del jardín botánico papal. Ingresó en la Academia de los Linceos en 1611, donde coincidió con Galileo.
La acuñación del término
En abril de 1625, Faber escribió a Cesi sugiriendo el nombre microscopium para el instrumento de Galileo, por analogía con el ya popular telescopium. La etimología:
- mikrós (μικρός) — pequeño
- skopéō (σκοπέω) — observar, examinar
Literalmente: "instrumento para observar lo pequeño". El término se difundió rápidamente y reemplazó otras denominaciones como occhiolino y perspicillum.