Antes de empezar
Limpia los oculares y los objetivos con papel óptico. Asegúrate de que el portaobjetos con la muestra esté preparado y seco por debajo. Coloca el microscopio sobre una superficie firme, alejada de vibraciones.
Paso 1: enciende la luz
Conecta el microscopio y enciende la fuente de luz. Empieza con la intensidad al mínimo y súbela al 50–70% al observar. Demasiada luz fatiga la vista; demasiada poca pierde detalle.
Paso 2: empieza con el objetivo de menor aumento
Gira el revólver hasta que el objetivo de 4× quede en posición (o 10× si tu microscopio no tiene 4×). Espera el clic. Empezar con bajo aumento es regla absoluta: localizas la muestra rápido y reduces el riesgo de chocar el objetivo contra el portaobjetos.
Paso 3: coloca la muestra
Baja la platina al máximo con el tornillo macrométrico. Coloca el portaobjetos en la platina, sujetándolo con las pinzas o introduciéndolo en el carro mecánico. Centra la muestra sobre el orificio del condensador.
Paso 4: enfoque con el macrométrico
Mirando desde un lado (no por el ocular), sube la platina con el macrométrico hasta que la muestra esté a 1–2 mm del objetivo. Luego mira por el ocular y baja lentamente la platina hasta que la imagen aparezca en foco.
Paso 5: refina con el micrométrico
Una vez que la imagen aparece, ajusta con el tornillo micrométrico hasta que esté perfectamente nítida.
Paso 6: ajusta el condensador y el diafragma
Sube el condensador casi al máximo (con la platina). Ajusta el diafragma hasta que la imagen tenga buen contraste —ni muy oscura ni "lavada". Una buena referencia: cierra el diafragma hasta que cubra el 20–30% del campo visual.
Paso 7: cambia a mayor aumento
Cuando hayas localizado la zona de interés con el 4× o el 10×, gira el revólver al siguiente objetivo. Como los microscopios son parfocales, solo necesitarás un toque de micrométrico para reenfocar.
Para pasar al objetivo de 100×: baja la platina antes, añade una gota de aceite de inmersión sobre la muestra, y luego sube cuidadosamente.
Paso 8: al terminar
- Baja la platina al máximo.
- Gira el revólver al objetivo de menor aumento.
- Apaga la luz lentamente.
- Limpia con papel óptico cualquier resto de aceite.
- Cubre el microscopio con su funda antipolvo.